Es un hombre ejemplar, hijo del Pastor Eduardo, que sirve a Dios con su voz y con un corazón lleno de pasión. A través de las alabanzas nos guía a conectar más profundamente con el Señor y a adorarle con sinceridad. Es una persona alegre, cariñosa y cercana, que refleja el amor de Dios en su manera de vivir y servir. Su vida es testimonio de su profundo amor por el Señor.